EL HUATE CONSIGUE LA SALVACION SOBRE LA BOCINA FRENTE AL ALUVION

El Huarte consigue su salvación al derrotar al Aluvión (3-2) sobre la bocina en un partido que debió resolver mucho antes.

  • HUARTE: Ozcoidi; Ciganda; Erro (min. 50 Arguisuelas); Rípodas; Guti; Garbisu; Eloy (min. 67 Lizarraga); Remiro; Urdaci; Barbarin y Puñal.
  • ALUVIÓN: Alberto; Ruiz; Barbero; Héctor; Maño; Adrián; Royo; Mario; Youssef (min. 86 Pablo); Arnedo y Yanguas (min. 71 Falces).
  • ÁRBITRO: Castillejo, auxiliado en las bandas por Santamaría y Arancón. El partido fue tan trabado que el trencilla se tuvo que llevar el acta a casa para confeccionarla con tranquilidad, habida cuenta de la ensalada de tarjetas de la que se hicieron acreedores tanto unos como otros y de que, si se hubiera quedado en el campo a redactarla, no hubiéramos llegado a la procesión antes de entregarla. Intentaremos reflejar las que conseguimos apuntar (seguro que nos dejamos alguna): por el Huarte vieron cartulina amarilla, Ciganda, Guti, Remiro Urdaci y Puñal. Por el Aluvión: Ruiz, Barbero (dos), Héctor, Maño, Mario, Pablo, Manuel y al entrenador. Mostró roja directa a Yanguas una vez que había sido sustituido. Al parecer se estaba despidiendo “educadamente” de un jugador local y el asistente se “quedó con la copla” y avisó al colegiado.
  • GOLES: 0 – 1 (min. 7) Barbero. 1 – 1 (min. 9) Guti. 2 – 1 (min. 48) Garbisu. 2 – 2 (min. 79) Royo (p.). 3 – 2 (min 97) Garbisu.

Huarte y Aluvión encaraban el partido con objetivos parecidos: los de casa debían conseguir el triunfo que diera la ansiada permanencia y los de Cascante evitarse problemas mayores tras su derrota en casa frente al Aoiz.

Así, los cebolleros salieron algo más concentrados que en partidos precedentes pero fueron los visitantes quienes golpearon primero. En el minuto siete un córner botado por Royo al corazón del área fue rematado por Barbero, libre de marca, haciendo inútil el esfuerzo de Ozcoidi. El Huarte otra vez a remolque.

Pero esta vez la reacción no tardó en llegar. Apenas dos minutos después y también en un saque de esquina, Guti consiguió la igualada tras hacerse con el rechace de la zaga y fusilar a Alberto por bajo. Vuelta a empezar.

A partir de aquí, a cada acción de uno le seguía la reacción del otro. Prueba de esto la encontramos en dos ocasiones consecutivas muy claras, una por bando, que se sucedieron a eso de la media hora del primer acto: en la primera, el rechace de un córner botado por Royo llega a la frontal donde Yanguas lo empalma de primeras y el Jabulani se estrella violentamente en el larguero ante la atenta mirada del arquero local. La contestación casera llegó de inmediato con un pase al interior del área de Remiro a Puñal. Imanol, con su pierna menos buena, lanza cruzado y Alberto despeja perfecto con el pie.

Con esta dinámica se llegó al descanso. Tiempo de refrescarse, ya que el partido comenzaba a “tomar temperatura”.

La conjura del equipo local en el descanso dio sus frutos apenas transcurridos 3 minutos de la reanudación. Barbarin saca una falta desde la izquierda hacia el segundo palo, Rípodas no llega pero el balón le cae a Garbisu que agradece el regalo y empuja el esférico a la red.

El partido se ponía de cara para la “squadra azzurra” que sólo tenía que aprovechar los huecos que dejaba el equipo ribero al que de nada le valía la derrota. Más aún cuando en el minuto 60 se quedaban con diez por la segunda amarilla de Barbero.

Pero de eso nada. El Huarte desaprovechó cada una de las oportunidades que se les presentaron por una peculiar manía de elegir siempre el camino más difícil y la opción más complicada. (Maldita pleiesteison).

En estas andábamos (min. 79) cuando un forcejeo en el área local de Ciganda y Maño acabó con Castillejo señalando penalti a favor de los cascantinos. Royo, en un alarde de sangra fría, emula a Panenka y pone las tablas en el marcador y la zozobra en la hinchada cebollera.

El resto es fácil de imaginar: continuos parones, protestas airadas y tarjetas a mansalva. Así hasta llegar al minuto 97 en el que una falta sacada por Puñal en banda derecha vuelve a encontrar la cabeza de Garbisu que, sólo en el segundo palo, pica lejos de los dominios de Alberto, certificando la victoria del Huarte.

El saque de centro casi coincidió con el pitido final. El Huarte respira y el Aluvión se mete en zona pantanosa.